5 consejos para cuidar tu salud estas fiestas patrias 
Disfrutar también forma parte de una vida saludable: cómo celebrar sin sobrepasar a tu organismo.
Septiembre tiene un significado especial en Chile. Con la llegada de las Fiestas Patrias, las familias y amigos se reúnen alrededor de una mesa que rápidamente comienza a llenarse de empanadas, asados, choripanes, anticuchos, ensaladas, dulces típicos y, para muchos, también algunas bebidas alcohólicas.
Y para quienes nos leen desde otros países, hay que explicar algo: en Chile no siempre celebramos solamente un día. Las reuniones pueden comenzar varios días antes y continuar durante todo el feriado. Aparecen las fondas, los asados familiares, las celebraciones con amigos y, por supuesto, algunos clásicos nacionales como el famoso “terremoto”, un cóctel tradicional preparado generalmente con vino pipeño, helado de piña y granadina.
El impacto del cambio de rutina en el organismo
Es una celebración maravillosa, pero también representa un cambio importante respecto de nuestra rutina habitual. Comemos más cantidad, mezclamos preparaciones diferentes, aumentamos el consumo de grasas, carnes, masas, azúcar, sodio y, en algunos casos, alcohol. A eso podemos sumar horarios irregulares, menos horas de sueño y varios días consecutivos de celebración.
Consecuencias digestivas más frecuentes:
- Pesadez estomacal y digestión lenta;
- Distensión abdominal y gases;
- Acidez y reflujo gástrico;
- Alteraciones del tránsito intestinal;
- Sed intensa, deshidratación y sensación de cansancio.
Aparece esa conocida sensación colectiva de “haber comido demasiado”.
Disfrutar también forma parte de una vida saludable: la clave está en incorporar pequeñas estrategias para celebrar sin abandonar a nuestro organismo.
Pero esto no significa que debamos transformar las Fiestas Patrias en una dieta estricta. Tampoco necesitamos llegar al 19 de septiembre buscando desesperadamente un “detox” milagroso para reparar todo lo que hicimos durante los días anteriores.
5 consejos para cuidar tu salud estas Fiestas Patrias
Estrategias sencillas y respaldadas desde la mirada naturopática que puedes poner en práctica este 18:
No llegues al asado después de pasar todo el día sin comer
Es una estrategia muy habitual: “Como esta noche voy a comer mucho, mejor no almuerzo”. Parece lógico compensar calorías de antemano, pero llegar tras horas de ayuno extremo suele traducirse en un hambre voraz que bloquea nuestras señales de saciedad.
Mantén cierta normalidad: un desayuno o almuerzo ligero con proteínas, frutas o verduras ricas en fibra y abundante agua regulará tu apetito. Y al momento de comer, hazlo más despacio: en asados largos picoteamos en piloto automático durante horas. Haz pausas, conversa y dale tiempo a tu cerebro para registrar la saciedad.
Antes de buscar un “detox”, acuérdate de algo mucho más sencillo: el agua
Bebidas azucaradas, jugos, cerveza, vino, piscola y terremoto suelen desplazar por completo al agua de la mesa. Sin embargo, el alcohol es diurético y los alimentos típicos son altos en sodio.
Mantén una botella siempre a la vista y alterna un vaso de agua por cada vaso de alcohol. Recuerda además que ningún jugo verde borra mágicamente cinco terremotos: el hígado y los riñones ya filtran y depuran constantemente; solo necesitan agua, fibra y descanso para funcionar bien.
¿Comiste demasiado? Una infusión digestiva puede ser una gran compañera
Una sencilla taza tibia después del almuerzo rescata lo mejor de la tradición fitoterapéutica para calmar la pesadez:
- Hinojo: tradicionalmente utilizado frente a gases y distensión abdominal.
- Menta: asociada al alivio de espasmos gastrointestinales y digestión pesada.
- Jengibre: con amplia evidencia sobre el alivio de náuseas y apoyo gástrico.
- Manzanilla y melisa: ideales para relajar la musculatura lisa del tracto digestivo.
Recuerda: “natural” no significa libre de contraindicaciones. Las plantas medicinales tienen principios activos reales y no sustituyen una consulta médica ante dolores intensos o vómitos persistentes.
¿Cardo mariano antes del terremoto? No tan rápido…
El cardo mariano (Silybum marianum) y su complejo activo, la silimarina, cuentan con amplio respaldo científico como hepatoprotectores. Pero no funcionan como un escudo mágico que neutralice el alcohol en tiempo real para permitirnos beber en exceso.
La naturopatía no busca sustancias para justificar excesos, sino promover el respeto por nuestra propia capacidad de adaptación. La mejor protección sigue siendo moderar la cantidad, comer antes de beber e hidratarse.
Después de comer, no necesitas otra cápsula: levántate de la silla
Pasar de la parrilla directo al sillón ralentiza el vaciado gástrico y genera somnolencia. Caminar 10 a 15 minutos ayuda a modular las curvas de glucosa posprandial e interrumpe el sedentarismo prolongado.
Y en estas fechas tenemos la mejor alternativa de todas: bailar. Una buena cueca o cumbia no solo alegra la celebración, sino que activa la circulación y promueve una mejor digestión en familia.
¿Y qué hacemos después del 18?
Probablemente nada extraordinario, y esa es la mejor noticia. No necesitas castigarte, ni pasar hambre al día siguiente, ni eliminar los carbohidratos, ni gastar en dietas “detox”.
Simplemente regresa con calma a tus hábitos: agua abundante, legumbres, frutas y verduras de temporada, fibra, descanso reparador y actividad física diaria. La salud no se define por lo que hacemos durante unos días de fiesta, sino por los hábitos que sostenemos a lo largo de los meses y los años.
“Disfruta esa empanada, comparte el asado, baila una cueca y celebra con quienes quieres. ¡Felices Fiestas Patrias! 🇨🇱”